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Entorno Caracas | Periodistas cubanos apoyan el Código de las Familias centrado en los hogares, «redacción central de la existencia»

Ahora emprendemos, unidos, un intento 26 en forma de referendo, y lo hacemos con buen augurio porque a los hijos y nietos de guerrilleros se nos da bien ese número, dicen.

El «Código de los afectos» que, con un nombre más formal y preciso, votaremos en referendo el domingo 25 de septiembre, es también, y no solo para los periodistas, una norma de la comunicación, publicó en una declaración la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

El documento recoge el sentir de los profesionales de la prensa, quienes reconocen que esta propuesta legal «nace de un ejercicio extraordinario de pluralidad y transparencia que pudiera afinarse más —desde los hogares, que son la redacción central de la existencia— si la mayoría de los cubanos decide abrazarlo como se abraza a un familiar protector.

Añade que casi seis millones y medio de compatriotas participaron en las reuniones para perfilar el texto, que se somete a las urnas tras su vigésimo quinta versión.

Ahora emprendemos, unidos, un intento 26 en forma de referendo, y lo hacemos con buen augurio porque a los hijos y nietos de guerrilleros se nos da bien ese número, dicen..

«Vaya un retrato doméstico: somos poco más de 11 millones de cubanos para mover un país de baja fecundidad, alta esperanza de vida y con un persistente saldo migratorio negativo. Somos menos y vivimos más, casi la mitad de los hogares está encabezada por mujeres, la tasa de divorcio es alta y alrededor del 30 por ciento de los niños y adolescentes vive con los abuelos», agrega la declaración.

«El Código, que «lo sabe» porque se lo comunicamos nosotros en diálogo interactivo, apunta a prevenir y aliviar los dolores contenidos en esas cifras, impulsar proyectos y fortalecer las familias sin perder (de vista) la ternura», señala.

Añade que «Pocos temas alumbran tanto la agenda de un reportero, o de un medio entero, como esos dos: sociedad y nación. Los periodistas cubanos que, antes que en las academias, recibimos nuestras herramientas para mejorar el mundo en los diálogos del hogar, somos abanderados de la crónica del anciano autónomo y seguro; de la nota del cuidador bien cuidado; somos entusiastas redactores del comentario del machista vencido y la mujer en plenitud; somos orgullosos coautores de la crónica de la pareja de cualquier signo que pacta y ama por igual, desterrando violencias».

Como parte de la declaración también se argumenta que poca prensa en el mundo ha cruzado tantas lanzas por la igualdad como la prensa cubana, «que silencia sus propios milagros cuando libra las batallas con más porqués que con qué, de modo que la mayor aspiración del Código, la equidad, es para este gremio cobertura compartida, noticia en construcción…».